miércoles, 29 de mayo de 2019

la llorona
La leyenda de la llorona es una de las más famosas Leyendas Mexicanas, que ha ha dado la vuelta al mundo, se trata del personaje de una mujer, la cual tiene sus orígenes desde el tiempo en que México fue establecido, junto a la llegada de los españoles.
Se cuenta que existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español, la relación se consumó dando como fruto tres bellos hijos, a los cuales la madre cuidaba de forma devota, convirtiéndolos en su adoración.

Los días seguían corriendo, entre mentiras y sombras, manteniéndose escondidos de los demás para disfrutar de su vinculo, la mujer viendo su familia formada, las necesidades de sus hijos por un Padre de tiempo completo comienza a pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba en cada ocasión, quizás por temor al qué dirán, siendo él un miembro de la sociedad en sus más altos niveles, pensaba mucho en la opinión de los demás y aquel nexo con una indígena podría afectarle demasiado su estatus .
Tras la insistencia de la mujer y la negación del caballero, un tiempo después, el hombre la dejó para casarse con una dama española de alta sociedad. La mujer Indígena al enterarse, dolida por la traición y el engaño, totalmente desesperada, tomó a sus tres hijos, llevándolos a orillas del rio, abrazándolos fuertemente con el profundo amor que les profesaba, los hundió en el hasta ahogarlos. Para después terminar con su propia vida al no poder soportar la culpa de los actos cometidos.

El Novio de la Muerte

Cuenta la leyenda que Verónica era una joven alegre, que era de novia de Fernando, habían planeado casarse y una semana antes, ella viajó fuera de la ciudad para entregar sus invitaciones.
Cuando llegó el día del matrimonio, ella aún estaba en otra ciudad, pero decidió vestirse ahí y llegar de frente al matrimonio.
Subió presurosa al auto y sin saber por qué, empezó a tener una extraña sensación que la puso un poco inquieta. Su tía que iba con ella, lo notó pero le dijo que los matrimonios siempre son así.
La mañana era triste y el clima muy malo, pues estaba lloviendo con regular intensidad, cuando ya estaban a 20 minutos de llegar a la ciudad, en un tramo lleno de curvas, el conductor, inmerso en la idea de llegar temprano a la boda, aceleró y no pudo controlar el auto que cayó a un barranco. La joven novia murió instantáneamente.
Años más tarde, un compañero de su colegio tuvo que viajar solo, por la carretera donde sucedió el accidente. Eran las 12 de la noche, y antes de pasar por la curva donde murió Verónica, miró por el espejo retrovisor de su auto, y no le fue difícil reconocer en aquella mujer que estaba sentada en el asiento de atrás. Era el mismo rostro de Verónica, pero éste estaba desfigurado. Sintió tal terror que le hizo perder el control de todo y se estrelló, muriendo en el acto.
Se dice que si viajas solo por esta carretera, no debes de mirar tu espejo retrovisor, pues Verónica siempre está sentada en el asiento trasero, tratando de conseguir victimas que sufran igual que ella.

miércoles, 22 de mayo de 2019

El conejo de la luna

El Conejo de la luna es uno de los mitos cortos que envuelven esta enorme estrella que brilla para dar luz natural a nuestro planeta tierra. Algunos dicen que al ver fijamente a la luna, se alcanza a notar la silueta de un conejo, la cabeza, el rabo, las patas, pero especialmente sus grandes ojos que destacan junto con la luz de la estrella. Sin embargo, hay un mito en particular que parece ser el más cercano al origen del conejo en la luna y es el que les vamos a relatar el día de hoy.
Cuenta la historia, que un dios de los que existía en tiempos muy remotos decidió viajar por todo el mundo para apreciar las maravillas del planeta tierra, para ello, encarno en el cuerpo de un hombre y comenzó con el largo trayecto. Todo iba bien, hasta que día tras día los alimentos estaban escaseando, no había agua y el lugar más cercano para encontrar provisiones estaba tan lejos que era imposible llegar rápidamente.
El agotamiento y el hambre venció al pobre hombre, quien desesperado por descansar reposo bajo un frondoso árbol. Espero en ese lugar hasta el anochecer, acompañado de las estrellas y la resplandeciente luna, siguió su camino.
Mientras estaba bajando por una empinada colina, se encontró con un lindo conejo que estaba disfrutando de una deliciosa cena de zanahorias y pasto verde.
El hombre en ese instante le pregunto al conejo que si le podría compartir algo de su comida, pero se dio cuenta que sobraba un poco de pasto. El conejo preocupado por el estado físico del hombre, se ofrece como alimento para que el pueda sobrevivir.
El hombre al ver esa valiente acción, acepta comer al conejo, no sin antes darle algo a cambio para que todos lo recuerden al levantar la mirada hacia la luna.

Tomó al conejo, lo levanto muy alto hacia la luna y plasmo su silueta en la luna. Desde ese día, aquel pequeño animalito que le salvo la vida a un pobre hombre quedo recordado para siempre en la luna, en donde se dice vive felizmente.